¿Aprueban los Padres en Educación?

abr 8, 2012   //   by Revista La Guarde   //   Artículos, Educación  //  sin comentarios

Liliana Otero Iglesias.
Educalia.
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Cada día, y basándome en mi experiencia profesional, son más frecuentes las dudas que tienen los padres acerca de la educación de sus hijos. Constantemente se cuestionan su papel en la relación con sus hijos. Preguntas del tipo, ¿en qué estoy fallando?, ¿por qué no puedo con las rabietas de mi hijo/a?, ¿por qué mi hijo/a me reta continuamente si no consigue lo que quiere?,…

Si hacemos un pequeño ejercicio mental y reflexionamos en la educación de generaciones anteriores, encontramos importantes diferencias, y hasta podríamos decir que todas las opiniones, independientemente de sus matices, tendrían un denominador común; probablemente se podrían resumir en la siguiente frase: “Antes había más respeto”.

Es evidente, que el concepto de familia está en continuo cambio. Personalmente, pienso que los cambios “casi siempre” son positivos ya que implican avance, evolución y adaptación a situaciones nuevas. En el caso de la educación de nuestros menores está claro que debemos replantearnos algunos aspectos, ya que el resultado no está siendo positivo.

Cada día vemos, oímos y leemos noticias relacionadas con menores que roban, violan, agreden a padres, compañeros y profesores, abandonan estudios,…Por otro lado tenemos a profesores desalentados en su quehacer diario, padres frustrados porque se ven impotentes ante la situación, un entramado de instituciones y organismos creados para reeducar a menores conflictivos, cuyos resultados muestran que están muy lejos de alcanzar sus verdaderos objetivos,…con todo esto, la pregunta es obvia, ¿qué falla en la educación?.
Las personas nos educamos constantemente, día a día, en nuestras relaciones con los demás, nuestras acciones, conductas, maneras de hablar y expresarnos. Con esto quiero decir que nuestro papel, el de los adultos, es un espejo en el que los menores se miran, se ven reflejados e imitan. Por lo tanto, debemos asumir nuestra responsabilidad en este proceso, debemos plantearnos nuestras formas de actuar, y sobre todo, qué grado de implicación tenemos en la educación de nuestros menores.
Pienso que hoy día los padres tienen miedo a decir “no” a sus hijos, temen las consecuencias, ¿qué consecuencias, amigos padres?

Nuestros hijos tienen que aprender que la vida no es un camino fácil, que las cosas hay que pelearlas para conseguirlas, tienen que aprender que hay que comer lo que nos gusta, y lo que no nos gusta, que hay que aceptar a todas las personas por igual, tanto las que nos caen bien, como las que no, que hay que respetar al que barre la calle y al que gobierna un país, que la vida tiene horarios que hay que aceptar y cumplir, que vivimos en un mundo en el que las normas son necesarias para hacernos la convivencia más fácil,…

Los padres deben aprender a educar en actitudes y valores, esto se consigue fijando límites, normas y reglas.
Educar no es comprarle todo al niño, “porque se lo merece”.
Educar no es apuntar al niño a piano, informática, natación, inglés,…para “que aprenda más o “no moleste”.
Educar no es llevarle al mejor colegio o regalarle la mejor fiesta de cumpleaños.
Educar no es dejarle frente al televisor horas y horas para “que no de guerra”.

No hay que confundir educar con adular, porque lo que conseguiremos será personas inseguras, egoístas, que harán las cosas siempre “a cambio de”, personas que crecerán sin tener ni defender ideales, crecerán sin afecto verdadero, y sin recursos para sacar provecho de sus vidas.

Permítanme, amigos padres, una reflexión más.
No se sientan culpables por no pasar demasiado tiempo con sus hijos. Procuren que ese tiempo sea un tiempo para ambos de disfrute y de calidad, un tiempo que sirva para conocerse y entenderse cada vez mejor.
Amigos padres no empeñen el salario de un mes en comprarle al niño el juguetito o aparatito de moda. Lo material es efímero.Probablemente el día de mañana no recuerden ni siquiera la satisfacción momentánea que les produjo tener ese regalo, pero si recordarán con cariño alguna anécdota, situación o conversación que hayan vivido juntos.

Amigos padres, no negocien con sus hijos detalles superficiales y materiales a cambio del archiconocido, “si te portas bien,…”.
“Portarse bien”, en el sentido que todos conocemos, es algo que se debe aprender porque si, no tiene precio, es algo necesario, para convivir en sociedad.

Amigos padres, no miren a otro lado o señalen a otros como culpables de su falta de solidez familiar. No siempre “los otros” tienen la culpa. Los niños tienen que entender que también se equivocan, y deben aprender de estos errores.
Amigos padres, cómanse ustedes también la verdura y el pescado, no crucen en rojo los semáforos aunque no haya coches, no insulten o se rían de otros, lávense los dientes después de las comidas,…porque como dice el refrán, se predica con el ejemplo.
Sé que los aspectos comentados en esta reflexión son difíciles de conseguir, pero, ¿qué no requiere un esfuerzo? Es cierto, unas cosas requieren más esfuerzo e implicación, otras no tanto. Cada uno valora la importancia de las mismas según su criterio. Nadie tiene el manual para ser buen padre o madre, esto es algo que se va aprendiendo, y que las propias experiencias, preocupaciones, errores y triunfos, vividos en esta larga y apasionante “asignatura”, hacen que cada padre, madre, y cada relación familiar sea única e irrepetible.

Me gustaría concluir, con una pequeña cita del filósofo y escritor Rousseau, que resume muy bien lo que les quiero transmitir.

Dice Rousseau en su famoso Manifiesto:

“Es razonable quien sabe dialogar, lo cual significa saber escuchar cuando se le habla en lugar de mirar para otro lado. Es razonable quien respeta el derecho de los demás (…) Es razonable quien no ensucia a propósito el suelo porque ha aprendido que los encargados de la limpieza no son esclavos. Es razonable quien reconoce cuando se equivoca y sabe cuando tiene que rectificar y pedir disculpas. Todas estas cosas tienen un origen común que se llama “buena educación”.

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